En Chile la gente en general toma cerveza, ron, pisco y vino. Y eso sería. Pero si eres un alcohólico en potencia, todo el mundo sabe que lo más elegante es tomar whisky. Si, el horrible whisky. Con su sabor a diario mojado quemado en una chimenea hace 1700 años. Casi como tragarse una suela de zapato pasada por la licuadora.

Como en tantas cosas, el marketing impone normas sociales. Y en este caso, una persona con “clase” (clase de estúpido), tiene que tomar whisky (si es estúpido).

Entonces para tu próximo evento social elegante, cuando te veas ante la difícil misión de tener que tomar un vaso de whisky junto a los importantes banqueros internacionales con los que te juntas a fumar puros (mejor toma agua, ok?), acá van unos consejos para hacer más agradables esos minutos de tortura en los que el whisky está en tu boca:

1. Agua mineral: con esto, después de un rato de espera, se libera un poco el sabor fuerte del whisky y supuestamente  también se liberan sus mágicos aromas que lo hacen más disfrutable, y pasa un poco más agradable por tu pobre garganta.

2. Hielo: el hielo enfría el whisky lo suficiente como para reducir su olor y sabor lo que también hace más pasable la tortura si prefieres no sentirlo.

3. Bebida: no lo mezcles con bebida. La única gracia de tomar whisky es que el marketing ha hecho que la gente crea que es elegante. Y si lo mezclas con bebida, le quitas el único efecto “positivo” que puede tener.

4. Sorbos, no tragos: toma de a poco. Dicen que tomar sorbos pequeños hace que se sienta algo más suave.

5. No manejes: esto es simple, si vas a ser torturado tomando whisky, no castigues a nadie más manejando ebrio. Toma responsablemente tu horrible whisky y deja al resto en paz.