La gente que apuesta todo lo que tiene y pierde, daría mucho por poder volver en el tiempo y no apostar. Afortunadamente, yo no aposté en Xperto, porque casi todos los resultados fueron justo lo opuesto de lo que yo intenté adivinar. Y los partidos que aún se están jugando, por lo visto no van a terminar como yo creía.

¿La conclusión? Más vale mi plata en el bolsillo, que en la infinita cuenta bancaria de Polla.